Historia del Ladrón
Cuenta la historia de un joven ladrón que vagaba por horas las oscuras y solitarias callejuelas de un pueblo no muy grande ubicado a las orillas de un gran río. Este poseía gran habilidad en las pertenencias de lo ajeno, logrando ser uno de los más respetados dentro de sus pares, además se decía que ninguna de sus víctimas avisaba su presencia y nunca utilizó fuerza alguna en sus fechorías. Este joven ladrón, poco asco tenía a la hora de ejercer su indigno trabajo, robaba desde bancos, pasando por almacenes de comida, hasta los dulces de los niños más pequeños.
Un día en la tarde, sentado al lado del río, cuando contaba las monedas de oro de su último botín, escucho una suave voz que le decía - ¿y qué harás con las monedas?.
Asustado saltó de golpe dejando caer unas monedas al suelo, ¿Quién? ¿Quién dijo eso?. Se hombre y muestra tu cara, metiéndose una de las manos a su abrigo y apuntando al horizonte como teniendo una pistola. ¿A quien engañas pobre ladronzuelo? se que nunca portas un arma, además tu abrigo esta roto y puedo notar tus dedos temblorosos. Asustado y algo sonrojado el ladrón en un acto común en este tipo de hombres se lanzo al suelo llorando y pidiendo clemencia. Por favor no me pegue, si no he hecho nada malo…(sollozando). -Levántate y respóndeme lo que te pregunté ¿Qué harás con las monedas?. Dijo la voz un tanto más dura que al principio.
El ladrón: (con voz temblorosa) no se, pensaba en comprarme mejores ropas o una buena cena o talvez…
La voz: pero y esas cosas no las podrías robar también?
El ladrón: claro para mi no hay nada imposible cuando se trata de lo ajeno (con cierto orgullo en sus palabras)
La voz: y si es así que harás con las monedas?, que te hace falta si todo lo puedes robar?
El ladrón: no todo lo puedo robar… el cariño sincero nunca lo he podido tener… además, que te tengo que contar estas cosas a ti, ni siquiera se donde estas.
La voz: vaya que eres lento… soy tu yo interior, tu subconsciente, o como quieras llamarme, la cosa es que aun no comprendo por que sigues robando. Por que no puedes ser tan literal con el término de "robarle el corazón a alguna persona".
El ladrón quedo mudo y perdido en sus pensamientos todo lo que había hecho en estos años no era más que buscar ser querido y de alguna manera llamar la atención de sus cercanos.
Continuara…
sábado, septiembre 20, 2008
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3 comentarios:
bueno es sólo un borrador, talvez me anime a terminarlo algún día. XD
jajajajjajaja te lo robaron =P
Ta wenísimo...
jajaja si maldito ladrón un día se hacerco, a mi escritorio y me robo el borrador donde continuaba su historia xD.
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