
Wauu mucho tiempo pasó, incluso llegue a creer que la bitácora se había perdido en el último viaje, creo que un velo durmió mis ojos, pensé que no sobreviviría a esta larga tormenta, llena de desafíos y engaños tortuosos que de un momento a otro, quedaron revelados ante un sol que marcaba el amanecer de una empinada cordillera.
Esta historia comienza en el ocaso de un día cualquiera.
Me encontraba desolado, caminaba por encima de afiladas piedras que traspasaban mis delgadas sandalias con base de corcho, hace poco minutos atrás me habían desahuciaban a una vida de fracasos y sin sabores, llevaba una pesada mochila en donde cargaba mis penas y toda clase de recuerdos perdidos por un accidente, a lo lejos vi una carreta manejada por un viejo anciano de tez arrugada y morena por el sol. Al ver mi estado se ofreció a llevarme a destino, al subir me quedo mirando y me dijo: ya veo no quieres hablar de tu problema conmigo, pero si lo tendrás que hacer con tu vida; luego callo por el resto del camino, cuando llegue a mi casa estaba cansado y decidí dormir por un rato, pero en sueños hable con muchas personas, quienes me decían que el dormir no era la solución a este problema y uno tras otro me mostraban imágenes de aquel lapidario diagnóstico de aquellos personajes, hasta que un árbol añoso y por sobre todo muy calido me hizo despertar para seguir con mi vida, que si era necesario le demostraría aquellos desagradables personajes que no era cierto lo que decían y muy por el contrario que algún día pedirían perdón por su ofenda.
En eso desperté y pude ver las cosas mas claras, ya había amanecido y muchas personas premiaban con aplausos mis logros. Y pensé este no es mi fin sino un peldaño para llegar a la cima.
Ad Astra per Aspera, que en español significaría algo como “a las estrellas por el camino difícil” es el modo en que se me han dado las cosas en esta vida, y agradezco por esto.
Esta historia comienza en el ocaso de un día cualquiera.
Me encontraba desolado, caminaba por encima de afiladas piedras que traspasaban mis delgadas sandalias con base de corcho, hace poco minutos atrás me habían desahuciaban a una vida de fracasos y sin sabores, llevaba una pesada mochila en donde cargaba mis penas y toda clase de recuerdos perdidos por un accidente, a lo lejos vi una carreta manejada por un viejo anciano de tez arrugada y morena por el sol. Al ver mi estado se ofreció a llevarme a destino, al subir me quedo mirando y me dijo: ya veo no quieres hablar de tu problema conmigo, pero si lo tendrás que hacer con tu vida; luego callo por el resto del camino, cuando llegue a mi casa estaba cansado y decidí dormir por un rato, pero en sueños hable con muchas personas, quienes me decían que el dormir no era la solución a este problema y uno tras otro me mostraban imágenes de aquel lapidario diagnóstico de aquellos personajes, hasta que un árbol añoso y por sobre todo muy calido me hizo despertar para seguir con mi vida, que si era necesario le demostraría aquellos desagradables personajes que no era cierto lo que decían y muy por el contrario que algún día pedirían perdón por su ofenda.
En eso desperté y pude ver las cosas mas claras, ya había amanecido y muchas personas premiaban con aplausos mis logros. Y pensé este no es mi fin sino un peldaño para llegar a la cima.
Ad Astra per Aspera, que en español significaría algo como “a las estrellas por el camino difícil” es el modo en que se me han dado las cosas en esta vida, y agradezco por esto.
