Saltando y girando, se desplazaba este misterioso personaje, iluminando las caras de los presentes y llenando de regocijo sus almas. Aquel divertido ser, que a más de mil tertulias fui a reír con sus espectáculo, esa noche estaba diferente, no me fije si alguien más se dio cuenta, pero note una lágrima en su mejilla, las personas maravilladas con su acto aplaudieron al final de su presentación. Esta vez la actuación no fue en una carpa como acostumbraba, fue en un palacio de unos selenitas amigos, su show era famoso en todas las dimensiones conocidas y en todos los mundos existentes, así que pueden imaginarse la concurrencia de gente. Pero lo que me extraño, que una persona con tanta alegría en su exterior, pudiera guardar un corazón tan abatido, así que me dije, averiguare lo que pasa, y no se me hizo tan difícil, pues soy un aprendiz de mago, el todavía conservaba su disfraz y maquillaje, y aunque demostraba felicidad, por dentro era torturado por la tristeza y soledad, su hijo estaba sufriendo y con el su alma entera, y a gritos mudos pedía ayuda. Yo venia saliendo de una batalla, en la cual no me había ido muy bien, pues una fuerza mayor no me dejo actuar ( pero eso es historia de otro cuento), le dije que no sufriera, mientras el estaba apoyado en una bella selenita, quien lo consolaba, pues también vio su interior. Unos seres del mundo oscuro habían secuestrado su bebe, lo mantenían en una catacumba fría y muy húmeda, donde la luz esta extinta.
Es un mundo bajo, donde los oscuros reinan, a su lado se encuentran tres personas o criaturas dos de ellas apreciablemente demonios y el tercero un reconocido maestro de las fuerzas oscuras, temidos en todos los mundos etéreos. Tan rápido como el pensamiento me desplace y llegué a ese lugar conducido por el payaso ya antes mencionado, al tratar de materializarme en ese lugar, una masa viscosa parecida al petróleo toco mis pies, de inmediato fui descubierto por el mago oscuro, aunque los diablillos ni siquiera notaron mi presencia, y con una fría sonrisa paralizó mi ser, pude observar las condiciones del bebe, el cual estaba todo empapado por este desagradable liquido, además se notab
a muy enfermo, infectado casi en su totalidad por aquel pestilente veneno que embargaba este lugar, el mago de nombre Ghrant Jafar poseedor de los conocimiento de magia negra más fuerte estaba delante de mío, exprimiendo gota a gota mi alma, el dolor era increíble, pero las ganas de ayudar a ese niño eran aun más, y de un momento a otro invoqué a mi maestro y padre para pedirle un poco de su ayuda, así fue como sonaron trompetas con tanta fuerzas que Ghrant Jafar tubo que soltarme para cubrir sus oídos lastimados por aquel estruendor, tan pronto como me vi liberado, tome al niño y huí tan rápido como llegue. Cuando desperté ya estaba en la palacio de los selenitas en los brazos de aquella extraña selenita, a su lado se encontraba el payaso con lagrimas en su rostro, pero no de pena sino de alegría, pues tendría una nueva oportunidad para cuidar y amar a su bebe.Yo, ya estaba débil y con esto pensé que mi vida se escapaba, pero con una grata tarea cumplida. Entonces caí nuevamente inconsciente, sin una pizca de energía en mi ser.





