Hoy camino a casa, tome el trencito que me guiaba hacia mi hogar, y me detuve a ver al una situación que de una manera muy particular, tocó mi corazón. Eran dos adolescentes, alrededor de 15 a 16 años, a simple vista se podía apreciar el parecido entre los dos, una era mujer y estaba acompañada por su hermano. La joven llevaba en sus manos un ramo de claveles blancos, entonces fue ahí cuando tome atención a esta situación, el joven trataba de mantener todo el rato entretenida en algo a su hermana, contándole chistes, mostrándole los hermosos parajes del camino, etc. Al principio estaba todo bien pero de pronto la niña dejo caer lentamente una lagrima por su mejilla, con tal amargura que remeció mi interior, era un llanto mudo provocado por el recuerdo de un ser amado y perdido. Como poder decirle que su papito estaba al otro lado de ella secando sus lágrimas?, el hermano al ver esto la abrazo tierna y fuertemente, y soltando el llanto…
Con esto aprendí algo muy importante, que estos dos jóvenes darían su vida por tener un solo día más con su padre, en cambio yo que hecho en todo este tiempo, teniendo la posibilidad de tocarlo a diario, son muy contadas las veces que le doy un abrazo. Lo que aprendí con estos hermanos, es el valorizar lo que tengo a mi alrededor, y en este día tan especial te quiero decir lo cuanto que te quiero, y lo mucho que me ayudas a diario a mantenerme en pie.
Un saludo muy grande para ti en este día del padre, y un abrazo muy apretado a mi tata, en agradecimiento al darme un papá como tu.
Te quiero papi…
